jueves, septiembre 21, 2006

De por qué las Fortuna no usamos tacones

Por fin regresé de Kamchatka. Después de un par de semanas de andar con botas para la nieve, de una abrigo sobre otro, llego a tierras más bondadosas, me despierta el sol y pienso "bonito día para olvidarme de las botas y ponerme unos zapatos más de niña que de niño como acostumbro". Todo bien hasta medio día cuando pasé por una tienda de verduras y con una cáscara casi me mato, recuperada del susto me voy a encontrar con mi hermana Ana y víctima de un microbusero vengativo me tuve que atravesar por un camellón que más parecía lodazal. Yo me resbalo cada vez que puedo y las pobres Penelopita y Ana siempre meten los pies en los charcos, ser una buena niña de sociedad en esta ciudad es simplemente imposible.
Yo sé que la Tía Neuras se quiere morir cada vez que nos ve con zapatos de piso o cosas peores, pero la realidad es que eso de andar en transporte público en zapatillas es un peligro para nuestra estirpe en peligro de extinción.
Tal vez las Fortuna nunca volvamos a brillar en sociedad.


4 comentarios:

Penelopita dijo...

Ay hermana, tienes la boca llena de verdad.
Ya ves ayer, por culpa de nuestra glotonería (por cierto, me tengo que ir a confesar por caer en gula), meti la patota en un charco en frente del puiesto de las papas.

En la noche, cuando fuimos a esa reunion importantisima, el fango hizo de las suyas con mis botas...

Y pennie.. ya ves que donde vive parece que se tiene que transportar uno en trajinera...

Que horror. Brillaremos en sociedad, pero por nuestra ausencia

Manolo dijo...

De verdad necesitan un caballero que extienda su capa en esos lodazales para que pasen las damas... pero bueno... hablando de otras cosas: lista la info del concierto, en los comentarios del mismo post.

Penelopita dijo...

Muchas gracias joven Manolo, ahi estaremos cantando A forest o a heart of Glass la Prófuga y yo...por cierto hoy comí con ella y se nos hizo interesante conocerle en tan distinguido evento. ¿Usted asistirá? Yo llevaré un clavel en mi solapa...

Manolo dijo...

Muy bien, ahí nos veremos. Lo del clavel no será necesario, será sencillo ubicar a tan distinguidas personalidades.