a ver si ahora sí ya se me hace
también puse unos cuántos para mi familia fortuna, ya es hora de dejar de pagar penitencias
...Si a 99.9% de las mujeres les va bien en el amor, pertenezco a esa décima de élite que me permite ponerme en el papel de todas pero en los zapatos de nadie.
La más cercana de esta enfermedad que me emborracha y me hace poco a poco ir perdiendo la razón a sido Penelopita. En ella últimamente encontré el socorro y consejos para actuar como nunca había yo actuado, creo que no le hice mucho caso, y por ello creo que pues estoy ahora más así como estoy. Después, lo discutí con la tía, le dije que él venía de una familia decente, pero como ya era medio conocido no me creyó. Mi prima Penelopita estaba presente mientras la tía me dio sus puntos de vista y recomendaciones: si te toca la mano, no se la dejes mucho tiempo; si te besa, bésalo pero tímidamente; prohibido preguntarle ¿qué somos?; y más aún prohibido invitarlo a pasar. Mi tía casi me deshereda después de decirle mis pecados, no quiso escuchar más pero luego sus sabios consejos me trataron de reubicar en la senda hecha para las no Fortuna pero sí, acepto, soy una Fortuna. Amelia Fortuna, prima de Penelopita, Charlotte y Ana, sobrina de la Tía Neuras y sobrina perdida del Tío Pecas.



